Comento en mi perfil del blog que desde hace algunos años una de las actividades que más me entusiasman son las caminatas de “Fuerteventura al Golpito” promovidas por el Cabildo majorero. Sin embargo, por razones económicas (eso creo) se venían organizando tan solo una vez al mes desde hace aproximadamente cinco años. Ese plato, servido frío a cualquier persona que disfrute del senderismo y de las caminatas por esta isla, se le hace sencillamente insuficiente.

“No pido riquezas, ni esperanzas, ni amor, ni un amigo que me comprenda; todo lo que pido es el cielo sobre mí y un camino a mis pies.” Robert Louis Stevenson

Hace unos meses se constituyó el Club “Lata y Zurrón”, con el objetivo de promover esta práctica deportiva en Fuerteventura y donde participan personas con las mismas inquietudes: Descubrir a pie los maravillosos espacios que nos rodean en esta pequeña isla.

La última ruta la hicimos desde La Oliva hasta Cotillo el pasado domingo. Un pateo bastante suave, sin ningún contratiempo y sobre un terreno bastante homogéneo.

¡Qué curiosas las sorpresas que esconden estas rutas!… Puedo encontrar a alguien con quien hablar y hablar y hablar mientras transitamos juntos por los distintos senderos, sin apenas darme cuenta de que el tiempo ha transcurrido como un suspiro. El trayecto ha sido tremendamente corto (o al menos eso me ha parecido) y ya me veo en el tramo final…

Las horas se consumen silenciosa y rápidamente hasta que, por fin, llega el momento de la despedida.

Saboreo ese otro gran pretexto, la cervecita del final (que nunca falta), junto con las risas y bromas de los compañeros de viaje. Me despido y marcho de regreso a casa.

¿En qué burbuja habíamos estado metidos todo este tiempo?

Una ducha relajante al llegar, algo que comer y una siesta ¿Cuándo será la próxima? ¿Dónde será? Y casi sin percatarme ya son las ocho de la mañana del lunes. Aterrizo en mi puesto de trabajo como acostumbro a hacer cada inicio de semana. Soy consciente de que mi rostro lleva dibujada la sonrisa de haber compartido tales momentos con unas personas tan entrañables. Esos momentos me acompañan durante la jornada laboral…

Me siento bien y, sencillamente, quiero que se repita y continúe indefinidamente.

Foto: Atardecer en la Playa de Jarugo. Con el permiso de mi buen amigo Sergio Barragán

18.11.2014 César L.